Diario de una despistada (nada personal)
Hace mucho que no escribo, y no es que no me pase nada, a veces pienso que me pasa todo, y no precisamente como a Martitha Higareda :D.
Creo que de un tiempo para acá estaba muy cómoda en mi vida, disfrutando el pasar del tiempo, viéndome a mi misma como resignada en mis 50's, como aquella que ya vivió, que ya amó, que ya despreció y fue despreciada (risas suspicaces), en fin ¡Me la creí! pero, ¡nunca está vida mía me ha dejado en paz! y ahora, no iba a ser la excepción, por lo que me ha llevado a un curso que está enriqueciendo muchas cosas padres que ni yo conocía de mi, cómo por ejemplo el pánico que me provoca hablar en público, poder hablar sin miedo es algo que me costaba trabajo imaginar, espero que pueda servirme para lograr mucho más en el desempeño de mi trabajo (esto último sonó a currículum barato).
En fin, otra cosa, entré con mi hermana a hacer ejercicio, me siento adolorida y sin ganas de moverme...se que algo bueno saldrá de tanto dolor.
Me han vuelto a aburrir las compras, lo cual me gusta, siempre he creído que el comprar compulsivamente y justificando estás compras no son más que una pantalla para enmascarar los problemas que se tienen y como que de pronto tuve muchos, ya no me cabe tanta ropa en el armario.
Hoy por primera vez hablé de cosas sentimentales que sólo sabe mi almohada, se las conté a mi hermanita, me sentí rara, nunca hablo de mi, sólo fue de cosas del pasado, cosas que ni siquera recordaba, detalles tontos.
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