Verónica

Cuando te conocí eras más risueña que estos últimos días, creo es porque tenías menos cargas en tu espalda... eras feliz.
Cuando te conocí sabía que siempre estarías a mi lado.
Hoy tus manos han perdido su matiz, quiero verte y esbozar una sonrisa pero ahora no se cómo, odio este abismo que se ha creado a nuestro alrededor, odio no poder decirte cuánto te amo, cuánto te extraño, odio perecer débil (no me importa serlo) pero se que no es correcto, que a pesar de todo tengo que guardar la compostura y parecer una persona cuerda, ¿y la tristeza? esa se queda en un baúl porque esa, esa es muy personal.


22102013

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazón y tiza

sueño y cronopio

Anhelo (22/08/2019)