Frágil
Siento la fragilidad de mi cuerpo al ser devorado por mi propia mente, girando sin fin en un vértigo incontenible, ignoro lo que pasa y más aún porqué pasa. Asumo que un miedo se apodera de mi, lo único que queda por hacer es recurrir a la posición fetal usada desde la infancia como escudo para alejar a aquello que desconozco. Cierro mis ojos mientras rozo con la yemas de los dedos mis oidos...a esto también podré acostumbrarme, como suelo hacer con los tragos amargos que he bebido y mágicamente, un día, desaparecen.
Comentarios
Publicar un comentario