Sevilla
Sevilla siempre resulto un buen lugar para tomar tu mano, para rodear tu cintura y para que tu rostro estuviera tan cerca del mío que pudiera sentir tu respiración, alguna vez tome un beso o dos, o tres, no recuerdo, creo que pude haber tomado todos pero sabía que no era necesario, siempre estarías ahí, ese día en particular, la Cumparsita quiso que supieras que nunca te iba a olvidar y después de sentirte tan cerca, bailamos sin importar la gente, sin importar el tiempo, sin importa nada más.

El tiempo pasó y Sevilla se quedó tan sola que ya nadie se atreve a bailar ahí y mucho menos a robarle un beso o dos o tres a la eternidad... se que debí tomar todos tus besos, lo sé mientras me pregunto:
"si volviendo a tu pasado ¿te acordarás de mi?"
22 de marzo de 2013

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