Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2022

Divagando

En tu versión de mí yo cometí muchos errores pero también sé que me querías mucho entonces tratabas de disculpar muchas cosas  pero el disculpar muchas cosas  te orillo  a irte perdiendo a ti mismo yo sé que tú tenías una versión del amor  y cuando llegaste a mi,  esa versión se transformó en algo que no te esperabas  tú querías ser el centro de mi universo  y el centro terminé siendo yo, pero un centro que destruye,  un centro que abarca,  que no quiere nada para los demás,  solo para sí,  y en ese centro te perdiste   y en ese centro te perdí  y me perdí.

p.d.

Me acostumbré a tus postdatas, se que en ellos dejas algo mucho más importante que tu extensa carta.  Hoy no hubo ninguna, me pregunto ¿Qué parte de ti se está perdiendo?  P.d. no dejes de escribir

Los ciclos abiertos que deja el amor

¿Quien es responsable de ellos? ¿El que se va, el que abandona, el que hiere, el que muere, el que mata? O ¿la persona que se queda estacionada en esa parada, inmóvil, esperando a ser rescatado? De amor nadie mata y nadie muere, solo le atribuimos a alguien más la responsabilidad de nosotros mismos, le damos el poder de herirnos, de amarnos e incluso de destruirnos. Llegamos a relaciones con heridas que no creemos necesarias cerrar, y así, terminamos creando una nueva herida, en alguien más. Esto me recuerda a una vieja película que se llamaba cadena de favores, aquí sería,  cadena de amores o heridas. Nadie te va a salvar, a sanar, a purificar, sólo tú y nadie más ¿porqué hacerlo? Porque si no lo haces, esa herida se la vas a crear a esa nueva persona que se va a tomar el riesgo de entregarte lo más vulnerable que tiene y es su amor.