Día cero

Todos los días le pedía a Dios que me diera una señal, que me dijera que eso que yo entendía como amor, realmente no lo era.
No es que yo fuera por la vida invocando una herida, era que simplemente "el amor" como yo lo entendía no lo encontraba por ningún lado. 
Cuando tu vida amorosa está llena de momentos pausados, momentos intermitentes de felicidad,  de alguna forma te convences a ti misma que así es la vida. 
Cuando tu felicidad depende de que la otra persona esté feliz, porque si así no fuera él te demuestra que el amor también.puede ser un infierno, cuando su mal día te convierte en su costal de box, sabes que eso no es amor pero ahí sigues, perdiéndote  a ti misma, aveces como ráfaga recuerdas cómo eras y das vuelta la página para no encontrar después de todo que tú y sólo tú tienes la culpa de lo que sucede. Porque todo se traduce a lo que te han enseñado, a que el amor aguanta,  soporta y, cientos de veces te repites el pasaje de corintios,  ese que leen llenos de ternura en las bodas.
Subes de peso y así evitas los celos, te descuidas a propósito y ves morir quien fuiste, ves morir a ese alguien que dejaste de amar para amar a alguien más,  a esa persona que te jura una y otra vez que va a cambiar, que ya no lo va a volver a hacer y así se va la vida, 10, 20 ¿cuántos años más?
Aveces quisieras dejarlo pero estás acostumbrada a no tirar la toalla, creciste entre hombres y cuando niña te retaban "a que no podias" ¡y podías!, jamas diste marcha atrás, jamás lo ibas a dejar sin esforzarte una vez más y así se te fue el tiempo, la vida.
Un mal día, no me atrevería a decir lo contrario, aquello que pedi, llegó.
La prueba de que no estaba loca, de que no me inventaba pretextos, la prueba de que el amor no es eterno y que los cuentos de hadas no existen.
Hoy estoy en el día cero, no tengo un rumbo pero no importa, porque por vez primera después de muchos años, por vez primera me tengo a mi.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corazón y tiza

sueño y cronopio

Anhelo (22/08/2019)